Toma tus manos juntas, respira profundo y permite que estas
palabras lleguen a tu corazón. Deja que la alegría, el amor, la paz y la
felicidad te rodean completamente. Siente como la Energía Universal de la
Creación entra a tu corazón y recorre todo el cuerpo. Gracias te doy mi Señor por este día.